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viernes, 4 de junio de 2010

RECETA DE COCINA: NOSTALGIA, PARA 4

a
Nostalgia, para 4.


Ingredientes:

Tiempo de separación.
Un puñado de recuerdos en común.
Anécdotas divertidas.
Conversación intrascendente (fútbol, sexo,...)
Años, a ser posible en abundancia, aunque a gusto de los comensales.
Dos botellas de Whisky, caro a ser posible.
Hielo suficiente.
Música pausada, pasada de moda, de fondo.
Un montón de cariño.

Preparación:

Poner sobre la mesa, como aperitivo, el tiempo de separación.
Servir el Whisky en cada uno de los vasos, repletos de hielo, de los invitados. En ese momento comenzar a elaborar la conversación intrascendente. Echaremos tanta de esa charla como acostumbrados al alcohol estén los convidados.
A partir de ahí, cuando el efecto del licor haya comenzado a inundar de banalidad la conversación trivial, comenzar a poner a fuego lento los recuerdos compartidos. A más años dejar más tiempo para que se cocinen los recuerdos. Cuando comience a hervir, añadir las anécdotas divertidas.
A media cocción hacer silencios que permitan escuchar e incluso tararear alguno de los estribillos de la música de fondo.
Seguir sirviendo Whisky hasta que el cariño comience a florecer en forma de abrazos y propuestas irrealizables futuras.
Retirar los recuerdos del fuego y servir, en caliente.

Así se prepara una gran nostalgia para 4 (amigos)

martes, 18 de mayo de 2010

LO NUNCA VISTO EN UN ESTADIO DE FUTBOL

—¡Controla de primeras… baja el balón al piso…levanta la cabeza y abre con criterio a la banda, donde recibe el interior derecho, que inicia una carrera trepidante hacia…! ¿Qué sucede? El árbitro ha hecho sonar vigorosamente su silbato… ¿Fuera de juego? ¡Imposible! El desconcierto es total entre los jugadores… ¿Qué ha señalado? Con el partido interrumpido, el colegiado, alejándose de la jugada, encamina sus pasos hacia el centro del campo. Ajeno a las inquisiciones de los protagonistas, llega, con andar sosegado pero firme, hasta el punto de saque y, por entre la pernera de su pantalón corto, ¡comienza a orinar! La perplejidad es total entre los participantes y la multitud que, en torno a noventa mil personas, abarrota las gradas. El vocerío ha dado paso al silencio; y el silencio a un murmullo sostenido y continuado. ¿Y ahora? Los jugadores, venidos de todos los rincones del terreno, se congregan en torno al círculo central, intercalándose los unos con los otros, como ajenos al concepto de equipo. Bien emulando la técnica de la pernera, bien bajándose convenientemente los calzones del uniforme, mean en perfecta sintonía sobre la curva medular. Acto seguido, son los árbitros auxiliares (incluido el cuarto árbitro) quienes se posicionan sobre sus respectivas líneas de demarcación, y, cual el director de la contienda y los jugadores, mean y mean sobre la raya de cal. ¿Y fuera del rectángulo de juego? Los suplentes y todo el cuerpo técnico saltan de sus respectivos asientos, alineándose sobre las marcas discontinuas que delimitan las zonas de banquillos. Y sin intercambiar una palabra, proceden igualmente a una meada larga y coordinada. ¿Y en las gradas? Aunque parezca increíble, todos los espectadores parecen haberse sumado —sin excepción— a este inesperado acto de evacuación comunitaria, orinando sobre barandillas y asientos, orinando los unos sobre los otros con una sincronía apenas alcanzada en colectivos más adiestrados. Tenemos incluso noticias de que los telespectadores hacen lo propio desde sus casas.
Llega el minuto noventa, y cada cual, desde el lugar que ocupa, persevera en su acto de mear y mear ininterrumpidamente. Cayó la noche. La potente luz de las torretas ilumina el gran charco que sigue creciendo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

ALGUNAS RAZONES POR LAS QUE SON PREFERIBLES LOS PERROS A LOS GATOS

• Sólo el perro puede simular el aullido del lobo, sobre la nieve, bajo la luna, entre los abetos.

• Si aprendieran a escribir, ¡qué destrozo no harían con el papel los gatos!

• El maullido es la engolada voz de la soberbia. El ladrido, un eco lejano de la melancolía.

• La mirada del perro —perdida toda esperanza— es capaz de hacer al suicida soltar la navaja, alejarse de la cornisa, desanudar el nudo de la soga.

• Cuando llueve, los gatos sueñan con un cuenco de bolas de pienso; los perros, con que detrás de las tripas les florezca el alma.

• Los colmillos de los gatos penetran en la carne como los de las serpientes.

• Habrá un Juicio Final para los perros. Y habrá misericordia para aquellos que se dejaban tirar de las orejas por los niños.

• Para ocupar el vacío que deja un perro, no bastaran mil gatos, sobrara el corazón.

• Solo el perro —herido de muerte— puede querer pasar su última hora a los pies de su amo, frente a la chimenea, tratando de que su sangre no estropee la alfombra.

domingo, 2 de mayo de 2010

UNA VIDA DE PROBLEMAS. 1ª parte. Versión masculina.

0- Como no te den de comer, de beber y te limpien...
1- Caída tras caída para simplemente mantenerte en pie.
2- Te meas encima y te riñen. No comes y te riñen. No te duermes y te riñen.
3- Te meas encima mientras duermes y te bronca al despertar.
4- Todo son normas a obedecer y noes a respetar.
5- ¡Qué difícil es aprender a andar en bici!.
6- A hacer los primeros deberes en el rato que antes veías dibujos o jugabas.
7- Hacer los primeros exámenes.
8- Sudar apoyado en la pared hasta que alguno de los dos que lo echaron a pares o nones te elige para su equipo.
9- Con las gafas rotas de la mano a casa por un balonazo (al menos te eligieron rápido. De portero).
10- Elegir qué deporte hacer porque "gracias" a las clases de inglés no puedes hacer todos los que te gustan.
11- El primer suspenso.
12- Salir un sábado por la tarde a dar un paseo con tus padres.
13- ¡Dichosos granos!
14- Encontrar el momento adecuado para pedirla pa salir (y nunca llega).
15- Sentir una lengua húmeda dentro de tu boca ¡qué asco!
16- La ves en la discoteca, en el reservado, morreándose con otro.
17- ¡Anda déjame irme al cotillón, que van a ir todos!
18- Aguantar sin correrte demasiado pronto.
19- Tus colegas se mosquean porque “desde que estás con esa pasas de nosotros”.
20- Decir que has aprobado asignaturas que realmente has suspendido y matricularte de nuevo en ellas sin que te pillen quienes realmente las pagan.
21- Que ella se mosquee porque siempre estás con los amigos.
22- Que te deje.
23 – Que quiera volver justo cuando más en racha estás. Aceptar.
24- Acabar la carrera.
25 -Acabar la carrera de una vez.
26- Encontrar trabajo o unas prácticas.
27- Encontrar trabajo o unas prácticas remuneradas.
28- Irte a vivir con ella con tu sueldo más sus prácticas remuneradas.
29- Pelearte con ella porque ella pensaba que ayudarías más en casa y tú pensabas que vivir juntos sería estar todo el día follando (porque ya, por fin, tienes sitio).
30- Estar en el paro y que te rechacen en trabajos por no tener experiencia suficiente.
31- Casarse (¿qué hacer sino?)
32- Que tu mujer no te pille en los flirteos con la compañera de tu nuevo trabajo.
33- Que a tu primer hijo no le falte de nada y no le pase nada.
34- Que tu hijo cuando se caiga al comenzar a andar no lo haga sobre durezas.
35- Que tu hijo no se haga pis encima.
36- Que a tus dos hijos no les falte de nada y no les pase nada. ¡Y que el mayor no se haga pis en la cama!
37- Escuchar “Ya no me haces caso y además ya no me ayudas nada en casa ni con los niños”
38- Mirarte al espejo y ver carne flácida y pelo en todo el cuerpo excepto en la cabeza.
39- Todo lo centro en ellos y ¿qué es de mí?
40- Divorciarse.
41- Estar de nuevo en el mercado sin saber qué hacer.
42- Tener novia con 43 y tener que conocer entornos nuevos (los suyos).
43- Que te propongan, a tu edad, pasar de nuevo noches en vela por llantos pueriles.
44- Nueva ruptura.
45- Soledad.